Ramadán en Marruecos: qué cambia para el viajero
Durante el Ramadán hoteles, riads y excursiones funcionan, pero cambian los horarios, la comida y el ambiente de la calle. Qué esperar, cómo comportarte y las fechas previstas para 2027.

Puedes viajar a Marruecos en Ramadán sin problema. Hoteles, riads, campamentos del desierto y restaurantes para turistas funcionan con normalidad, y tú no tienes que ayunar. Lo que cambia es el ritmo del país: los días son más lentos y algo más cortos, las tardes se vacían justo antes de la puesta de sol y las noches se llenan de gente.
Recibimos viajeros todos los años durante el Ramadán y a casi todos les preocupa lo mismo antes de llegar: si van a poder comer, si habrá cosas cerradas y si van a molestar a alguien. Vamos por partes.
Qué es el Ramadán y cuándo cae
El Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán. Durante esos 29 o 30 días, los musulmanes adultos que pueden hacerlo no comen, no beben, ni siquiera agua, y no fuman desde el alba hasta la puesta de sol. En Marruecos, donde la gran mayoría de la población es musulmana, lo sigue casi todo el mundo, y comer en público durante el día está mal visto entre los propios marroquíes.
El calendario musulmán es lunar, por eso el Ramadán se adelanta unos diez u once días cada año respecto al calendario que usamos en España o en México. En 2027 se espera que empiece hacia el 8 de febrero y termine hacia el 9 de marzo, según las previsiones astronómicas. La fecha exacta depende de que se vea la luna nueva y se anuncia oficialmente la víspera. Verifica siempre en fuentes oficiales antes de viajar.
El cambio de hora
En los últimos años Marruecos ha atrasado una hora su reloj oficial durante el Ramadán y ha vuelto a adelantarla al terminar. El cambio se anuncia con pocas semanas de antelación. Si tu vuelo, tu tren o tu excursión caen cerca de esas fechas, revisa la hora local y confirma con quien te recoge. Nos ha pasado más de una vez que un viajero llega una hora antes al aeropuerto porque su teléfono no se actualizó.
Cómo cambia un día normal
Las mañanas empiezan más tarde. La gente se ha acostado tarde y ha comido antes del alba, así que hasta media mañana las calles de la medina están tranquilas. Las oficinas, los bancos y muchos comercios abren con horario reducido.
A mediodía, la mayoría de cafés de barrio están cerrados o con las sillas recogidas. Los puestos de comida de la calle no venden. Esto es lo que más notan los viajeros que se mueven por libre: en una ciudad pequeña puede costar encontrar dónde comer. En Marrakech, Fez o Casablanca hay restaurantes para turistas abiertos, y siempre te queda el hotel.
La tarde es el momento de las compras. Desde las tres o las cuatro, los mercados se llenan de gente comprando pan, dátiles, leche y dulces. El tráfico se vuelve nervioso: todo el mundo quiere llegar a casa a tiempo. Es la peor hora para un taxi.
Y luego, de golpe, silencio. Cuando suena la llamada a la oración de la puesta de sol, las calles se quedan vacías durante media hora larga, mientras las familias rompen el ayuno.
El ftour, la comida de la ruptura del ayuno
En Marruecos, lo que se come al caer el sol para terminar el día de ayuno se llama ftour, que significa desayuno. Lo clásico es empezar con dátiles y un vaso de leche o de agua, y seguir con harira, la sopa de tomate, lentejas y garbanzos. En la mesa hay huevos duros, pan, msemen, que son unas tortas finas de hojaldre, y chebakia, un dulce frito con miel y sésamo que solo se ve en grandes cantidades durante este mes. Después, té o café.
Muchos riads y hoteles ofrecen a sus huéspedes un ftour tradicional, y vale como cena temprana. Si tienes ocasión de que una familia te invite, acepta: es uno de los recuerdos que más nos cuentan los viajeros al volver. Más sobre estos platos en nuestra guía de gastronomía marroquí.
La cena de verdad llega más tarde, hacia las diez o las once, y hay quien come algo otra vez antes del alba, en el shour.
Las noches de Ramadán
Después del ftour la ciudad se despierta. Las familias salen a pasear, las mezquitas se llenan para las oraciones nocturnas, los cafés abren hasta tarde y en las medinas hay más vida que cualquier otra noche del año. En Marrakech la plaza de Jemaa el Fna se llena después de la cena, y en Fez o en Rabat las calles comerciales están animadas hasta pasada la medianoche.
Hacia el final del mes está la Noche del Destino, la noche 27 según la tradición marroquí, una de las más importantes del calendario religioso. Las mezquitas están a rebosar y muchas familias visten a los niños con ropa tradicional.
Normas de respeto para el viajero
No te van a pedir que hagas nada especial, pero hay gestos que se notan. Esta es la lista que les damos a nuestros viajeros:
- No comas, no bebas y no fumes por la calle durante el día. Dentro del hotel, del restaurante o del coche, sin problema.
- Vístete con algo más de discreción que de costumbre, con hombros y rodillas cubiertos en la medina.
- Ten paciencia por la tarde. Hay gente que lleva todo el día sin comer ni beber y el humor se resiente.
- No te sientes en una terraza a comer delante de una mezquita a la hora de la oración.
- Si alguien te invita a su ftour, lleva dulces o fruta.
- Felicitar con un "Ramadán mubarak" siempre se recibe bien.
Para el resto de normas de convivencia tienes la guía de costumbres y etiqueta en Marruecos.
Cómo afecta según el tipo de viaje
Ciudades imperiales
Es donde más se nota el Ramadán. En Fez, Meknes o Marrakech los talleres de la medina abren más tarde, algunos monumentos acortan su horario y por la tarde muchas tiendas bajan la persiana antes del ftour. A cambio, las noches son mejores que nunca. Organizamos las visitas guiadas por la mañana, dejamos la tarde libre para el hotel y salimos de nuevo después de cenar.
El desierto y los valles
Casi no se nota. Los campamentos de Erg Chebbi y de Zagora funcionan igual, con cena y desayuno para los viajeros. En una ruta como la de 3 días de Fez a Merzouga o la de Marrakech a Merzouga en 3 días lo que cambia es que en algunos pueblos del camino hay menos sitios abiertos para comer, y ya sabemos cuáles sirven. Para elegir entre las dos zonas de dunas mira Merzouga o Zagora.
Montaña y Atlas
En los pueblos del Atlas el ritmo es tranquilo todo el año y durante el Ramadán más. Si vas a hacer senderismo, el guía y el muletero pueden estar ayunando. Las rutas se adaptan con etapas algo más cortas.
Tu conductor y tu guía
Lo normal es que tu conductor esté ayunando. No te va a pedir que hagas lo mismo, y puedes comer y beber en el coche. Paramos a comer a la hora de siempre, tú comes y él descansa. Eso sí, a la hora del ftour se tomará su pausa para romper el ayuno, y en esa media hora no conviene programar nada.
Dónde comer durante el día
Es la duda práctica número uno, así que vamos al detalle.
En Marrakech, Fez, Casablanca, Rabat, Tánger y Essaouira hay restaurantes orientados a viajeros que abren a mediodía todo el mes. Suelen estar en las zonas nuevas de la ciudad, en los hoteles y en algunas terrazas de la medina pensadas para turistas. Algunos bajan las cortinas o sirven en el piso de arriba para no comer a la vista de la calle. No es que esté prohibido: es una forma de respeto.
En los pueblos pequeños del camino, en el Atlas o en el valle del Draa, lo normal es que los restaurantes del pueblo estén cerrados hasta la noche. Para eso sirven los hoteles de carretera y las paradas que ya conocemos. Si viajas por tu cuenta, compra fruta, pan, frutos secos y agua por la mañana en una tienda de comestibles y lleva siempre algo en el coche.
El desayuno del alojamiento funciona igual que siempre. Y por la noche, después del ftour, vuelven a abrir los puestos de comida y los cafés, así que la cena no es un problema en ningún sitio.
Ventajas e inconvenientes de viajar en Ramadán
A favor: ves el país en uno de sus momentos más especiales del año, las noches tienen un ambiente que el resto del año no hay y, fuera de la Semana Santa, hay menos viajeros y mejor disponibilidad en riads y campamentos. En 2027 coincide con febrero y marzo, que es buena época para el desierto.
En contra: si te mueves por libre y comes en la calle, vas a tener menos opciones a mediodía. Los horarios de tiendas, bancos y algunos monumentos se reducen. La tarde se vuelve caótica antes del ftour y luego hay un rato en que no hay nada abierto. Y es más difícil conseguir alcohol, si eso te importa.
Nuestra opinión: para un viaje organizado, con alojamientos para viajeros y un conductor, el Ramadán no es un problema. Para un viaje de mochilero por pueblos pequeños, hay que estar más organizado con la comida.
El Aid el Seghir, el final del Ramadán
El Ramadán termina con el Aid el Fitr, que en Marruecos llaman Aid el Seghir, la fiesta pequeña. En 2027 se espera hacia el 9 o 10 de marzo. Son uno o dos días festivos oficiales. La gente estrena ropa, visita a la familia y se reparten dulces. Muchos comercios cierran, y en los días anteriores trenes, autobuses y carreteras se llenan con la gente que vuelve a su pueblo.
Si llegas justo en el Aid, ten en cuenta que puede costar encontrar un taxi y que algunas tiendas de la medina estarán cerradas. A los hoteles y a las excursiones no les afecta.
Unos dos meses después llega el Aid el Kebir, la fiesta del cordero, que en 2027 se espera hacia mediados de mayo. Es la fiesta más importante del año: cada familia sacrifica un cordero, y durante dos o tres días el país funciona a medio gas. Las medinas están muy tranquilas, muchos comercios cierran y los transportes van llenos los días previos. Si tu viaje coincide, avísanos y ajustamos el programa.
Cómo planificar un viaje en esas fechas
Escoge alojamientos que sirvan comida a sus huéspedes durante el día, sobre todo en ciudades pequeñas. Reserva las cenas de los días que vayas a estar en la medina. Deja las visitas importantes para la mañana. Y si tu vuelo de vuelta es el día del Aid, sal con más margen hacia el aeropuerto.
En cuanto a la ropa y el clima de esos meses, el invierno marroquí tiene noches frías en el desierto y en el Atlas; lo explicamos en viajar a Marruecos en invierno y, para el resto del año, en la mejor época para viajar a Marruecos.
Si tus fechas caen en Ramadán y no sabes cómo organizarlas, escríbenos y te proponemos una ruta con los horarios ajustados al mes. También puedes ver nuestros viajes al desierto, que son los que menos cambian en estas semanas.
Preguntas frecuentes
Si no soy musulmán, ¿debo ayunar durante el Ramadán?
No. El ayuno es una obligación religiosa para los musulmanes, y a los viajeros no se les pide que lo sigan. Puedes desayunar, comer y beber agua con normalidad en tu hotel, en el riad, en restaurantes para turistas o en el coche. Lo que sí se agradece es no hacerlo de forma llamativa en la calle o en la plaza durante las horas de ayuno.
¿Cuándo es el Ramadán de 2027?
Según las previsiones astronómicas, empezaría hacia el 8 de febrero de 2027 y terminaría hacia el 9 de marzo, con el Aid el Seghir uno o dos días después. La fecha exacta depende de la observación de la luna creciente y el Ministerio de Habous la anuncia la víspera. Confírmala unos días antes de viajar.
¿Están abiertos los monumentos durante el Ramadán?
Sí, en general abren, aunque algunos acortan su horario y cierran antes de lo habitual por la tarde. Lo mismo pasa con bancos, oficinas y muchas tiendas. Planifica las visitas por la mañana y a primera hora de la tarde, y deja el final del día para pasear y ver cómo se prepara la ciudad para la ruptura del ayuno.
¿Se puede comprar alcohol durante el Ramadán?
Es más difícil que el resto del año. Muchas tiendas y secciones de supermercado que venden alcohol dejan de hacerlo durante el mes, y algunos bares cierran. Los hoteles y restaurantes con licencia para turistas suelen seguir sirviéndolo a sus clientes extranjeros. Si es importante para ti, pregúntalo al reservar el alojamiento.
¿Afecta el Ramadán a un viaje al desierto?
Muy poco. Los campamentos de Merzouga y Zagora funcionan como siempre, con cena y desayuno, y las rutas por los valles no cambian. Tu conductor puede estar ayunando; si te preguntas por qué no come contigo al mediodía, es por eso. Paramos a comer igual y él se toma su descanso a la hora de romper el ayuno.






